<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7897020793176453678</id><updated>2011-04-21T21:23:24.246-07:00</updated><title type='text'>El Sermon del Monte AUDIOS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sermon-del-monte.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7897020793176453678/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sermon-del-monte.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Humberto Salinas García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Cj9mHd_bYF4/SKbg5swDQRI/AAAAAAAAAUY/rhDKGt4KCxE/S220/clamor.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7897020793176453678.post-5188663234217313226</id><published>2008-05-13T15:58:00.000-07:00</published><updated>2008-05-17T12:26:44.995-07:00</updated><title type='text'>LAS BIENAVENTURANZAS</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="373"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/TvhlkfbCBfc&amp;hl=en&amp;color1=0x2b405b&amp;color2=0x6b8ab6&amp;border=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/TvhlkfbCBfc&amp;hl=en&amp;color1=0x2b405b&amp;color2=0x6b8ab6&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="373"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Las Bienaventuranzas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;5:1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La sal de la tierra&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;La luz del mundo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y la ley&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y la ira&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 12. 57-59)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y el adulterio&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y el divorcio&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;5:31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y los juramentos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 5:33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;El amor hacia los enemigos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 6. 27-36)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla,vecon él dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo 6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y la limosna&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y la oración&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 11. 2-4)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jesús y el ayuno&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tesoros en el cielo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 12. 32-34)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La lámpara del cuerpo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 11. 33-36)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estaráen tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dios y las riquezas&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El afán y la ansiedad&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 12. 22-31)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El juzgar a los demás&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 6. 37-38, 41-42)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;é&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oración, y la regla de oro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 11. 9-13; 6. 31)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La puerta estrecha&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 13. 24)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por sus frutos los conoceréis&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 6. 43-44)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Nunca os conocí&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 13. 25-27)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Los dos cimientos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Lc. 6. 46-49)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7897020793176453678-5188663234217313226?l=sermon-del-monte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sermon-del-monte.blogspot.com/feeds/5188663234217313226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7897020793176453678&amp;postID=5188663234217313226' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7897020793176453678/posts/default/5188663234217313226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7897020793176453678/posts/default/5188663234217313226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sermon-del-monte.blogspot.com/2008/05/el-sermon-del-monte-audios.html' title='LAS BIENAVENTURANZAS'/><author><name>Humberto Salinas García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Cj9mHd_bYF4/SKbg5swDQRI/AAAAAAAAAUY/rhDKGt4KCxE/S220/clamor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
